Encuentros con alienígenas

¿Nos vigilan los extraterrestres?

Encuentros con alienígenas

 

En Ufomisterios estamos intentando recopilar todo tipo de experiencias personales de avistamientos de ovnis o de encuentros con alienígenas. Si has vivido una experiencia similar, por favor, háznola llegar.

ALIENÍGENAS EMERGIENDO DEL MAR

Una noche de verano del año 1995 un grupo de jovenes amigos nos fuimos a dar una vuelta en coche. Uno de ellos se acababa de comprar un último modelo que nos tenía locos a todos así que estábamos deseosos de probarlo. Subimos al coche y salimos zumbando de la ciudad. Después de un buen rato circulando a alta velocidad, mientras elogíabamos las prestaciones del vehículo con gran entusiasmo, decidimos parar en un aparcamiento frente una playa muy amplia que a esas horas de la noche se encontraba prácticamente desierta.

Permanecimos dentro del coche escuchando la música que emitían por la radio. Recuerdo que en aquel momento sonaba «Crazy»de Aerosmith y me pregunto como puedo recordar una cosa tan tonta, tan banal; pero lo cierto es que tengo asociada esa canción al suceso que vino a continuación. Todavía a día de hoy si por casualidad escucho esa canción no puedo dejar de pensar en lo que presencié esa noche.

¿SON ELLOS?

He decir que ni por aquella época ni en tiempos posteriores ninguno de mis amigos ni yo mismo estabamos interesados lo más mínimo en el fenómeno OVNI. Naturalmente habíamos oido hablar del tema pero nunca le dimos ninguna importancia. 

Mientras sonaba la canción a toda potencia todos hablaban (a gritos) de lo que bien que sonaba el equipo, de que qué graves tan buenos y que si tal y cual. Yo había perdido interés en la conversación y me estaba empezando a abstraer mirando, a través de la ventanilla abierta, la orilla espumosa del mar. En ese momento se produjo una corta pero estridente interferencia en la emisión de radio que duró apenas unos segundos después de los cuales la canción de Aerosmisth siguió sonando como si nada. Pero justo en ese momento vi algo en la orilla que atrajo toda mi atención. Emergiendo del mar, dos figuras alargadas avanzaban muy despacio en nuestra dirección. Parecía que hubieran salido de la nada. Yo juraría que un segundo antes no había nadie allí pero de repente ahí estaban: desproporcionadamente altos, con unas brazos larguísimos y una cabeza estrecha y aparentemente calva. Iban andando muy lentamente hacía donde nosotros nos encontrábamos, al comienzo de la playa, a unos 70 u 80 metros de distancia. 

En ese instante, sin saber bien por qué, empecé a sentir un miedo que me paralizaba. No podía apartar la mirada de las figuras caminantes, no podía moverme, no podía hablar. El alboroto de mis amigos y de la música se me hizo lejano como si yo ya no estuviera realmente allí. Entonces tuve claro que esos seres (ya no eran simples figuras, ahora eran seres) no eran humanos. Y si no eran humanos ¿qué demonios eran? ¡Extraterrestres! Lo tuve claro como una revelación. Todo esto en muy pocos segundos se iba instalando en mi mente como una certeza indiscutible. 

Quise decírselo a mis amigos, que seguían tarareando y pateando al compás de la musica, pero sentí vergüenza de que me vieran como un loco o un cobarde. No sé muy por qué pero permanecí callado, temblando de miedo y viendo como los seres se aproximaban a unos 30 metros, a unos 20 metros, cada vez más cerca y más «amenazantes». Entonces ocurrió algo que es difícil de explicar. A medida que los seres extraños se iban acercando dejaban de ser extraños e iban adquiriendo una apariencia normal, humana. Ya no eran tan altos, ni tenían los brazos tan largos, ni la cabeza tan estrecha. Incluso es posible que, al menos uno de ellos, tuviera el pelo largo. Y ahora que eran personas normales ya no se dirigían hacia nosotros. Justo habían cambiado bruscamente de dirección y, haciendo una L, se encaminaban hacia nuestra derecha dejándonos atrás.

Después de eso me fui relajando poco a poco. Mi corazón iba latiendo ya un poco más despacio. Recupere la calma y pensé que me había engañado la vista. Simplemente eso. Por  alguna razón, por algún extraño efecto óptico, yo había visto unos seres deformados por la distancia que al aproximarse se percibían como lo que eran realmente, dos personas normales caminando por la playa.

¿ERAN ELLOS?

Sin embargo, aún hoy en día todo aquello sigue generando ciertas dudas en mi. ¿Cómo aparecieron (aparentemente) de la nada? ¿Iban transformando su aspecto a medida que caminaban hacia nosotros? ¿O simplemente eran ya así y solo mi sentido de la vista me traicionaba? ¿Por qué cuando ya estaban tan cerca cambiaron bruscamente de dirección? ¿No hubiera sido más fácil que hubieran caminado en sentido diagonal ya que se dirigían hacia su izquierda?

Tal vez todo esto no sean más que tonterías. Quizás me deje llevar por el miedo y mi imaginación. Pero, sea como sea, lo que vi aquella noche sigue abriendo en mi mente muchos interrogantes.

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